Es bueno esbozar brevemente un panorama respecto del marco geográfico y las características sociológicas del Cantón Valais que resulta indispensable para explicar la idiosincrasia del valesano, sus particularidades y su comportamiento en el nuevo hábitat.

Igual que todo el territorio suizo, la Cordillera de los Alpes contiene totalmente y se extiende desde las alturas del monte San Gotardo, siempre en nivel declinante, hasta el lago de Ginebra.

A partir de ambas ciudades hacia el oeste se habla francés (30%) mientras que hacia el oriente de las mismas, alemán (65%) y en el sur en menor escala el italiano ( 5%)

Estas diferencias lingüísticas se han proyectado con fidelidad en las dos primeras colonias agrícolas de la provincia de Santa Fe (Esperanza y San Jerónimo Norte)

Se caracterizába fundamentalmente el Valais del siglo XIX por su aislamiento del resto del mundo, las

necesidades vitales de la población eran modestas, siendo surtidas por los productos de su propia tierra.

Su secular aislamiento, impuesto por las leyes férreas de la naturaleza, su economía de autoabastecimiento de la índole agropecuaria, y su inveterada desconfianza y resistencia frente a la penetración de cualquier ideología extraña, convirtieron a los valesanos en un pais lo rígidamente tradicionalista. Usos, costumbres y lengua, música y canto se fueron poco a poco como mimetizando con la perenne inmutabilidad de su valle y de sus montañas.

En el flanco sur del territorio helvético, se extiende de Este a Oeste sobre la frontera italiana el Cantón de Valais, surcado de extremo a extremo por el Río Ródano de una dimensión longitudinal de 150 Km., su superficie alcanza los 5.231 km.

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